La Pavlova es un postre icónico de la gastronomía australiana. Esta receta de postre de merengue con una capa de nata montada y frutas frescas es una de las más populares y deliciosas del mundo. Esta combinación de sabores dulces y ácidos hará que tu paladar se llene de placer. ¡Prepárate para disfrutar de una deliciosa Pavlova!
Precalentamos el horno a 120ºC.
Ponemos el azúcar y la vainilla en el vaso de la thermomix y la pulverizamos durante 5 segundos a 7-9. La reservamos.
Ponemos la mariposa en su lugar, sobre las cuchillas, y echamos las claras de huevo con la sal y el cremor tártaro. Programamos 6 minutos a velocidad 3, sin poner el cubilete sobre la tapa, para que se airee.
Sin quitar la mariposa, programamos sin tiempo a velocidad 3 y vamos añadiendo por el bocal el azúcar pulverizada poco a poco hasta haberla incorporado toda.
Seguimos con la mariposa en su posición y programamos 1 minuto a velocidad 3, añadiendo por el bocal la maicena y el zumo de limón.
Retiramos la mariposa, y con una espátula o lengua de gato iremos colocando el merengue sobre la bandeja de horno con papel para hornear formando en todal 4 círculos respetando la distancia suficiente entre ellos, pues crecerán un poco.
Llevamos al horno durante 1 hora y 15 minutos hasta que se sequen y empiecen a dorarse. Por fuera, la textura debe ser la de un suspiro, crujiente, mientras que por dentro debe de estar blanda. Dejamos enfriar.
Lavamos y secamos el vaso para proceder a montar la nata. Ponemos las cuchillas en posición y echamos la nata, programando a velocidad 3 y 1/2 hasta que esté montada.
Ponemos un merengue en cada plato, y sobre estos distribuimos la nata montada y decoramos con la fruta. Servir inmediatamente y conservar lo que no consumamos en la nevera.
0 porciones
1 tarta